{"id":489,"date":"2014-04-20T17:21:22","date_gmt":"2014-04-20T17:21:22","guid":{"rendered":"https:\/\/amigosdeltercertercio.com\/web\/?page_id=489"},"modified":"2014-05-01T10:34:47","modified_gmt":"2014-05-01T10:34:47","slug":"la-vii-bra-en-la-guerra-civil","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/amigosdeltercertercio.com\/web\/la-vii-bra-en-la-guerra-civil\/","title":{"rendered":"VII Bra. Guerra Civil"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\">LA VII, VIII y IX EN LA GUERRA CIVIL<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>LA VII EN LA GUERRA CIVIL<\/strong><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El renacimiento, Talavera 1936<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b><\/b><span style=\"font-family: 'Trebuchet MS'; font-size: large;\"> Con motivo del inicio<b> <\/b>de la guerra, en el transcurso del mes de septiembre de 1936 se crearon de nuevo las Banderas VII y la VIII. Aquella, en <i>Talavera<\/i>; \u00e9sta en <i>Tahuima<\/i>. El renacimiento de estas dos Banderas, tras su disoluci\u00f3n en diciembre de 1932, se debi\u00f3 a una orden del General Franco, suplemento n\u00famero 2 al diario oficial de fecha 26 de julio de 1936. En lo que respecta a la VII el personal que la form\u00f3 fue extra\u00eddo entre los legionarios procedentes del hospital, pertenecientes a las Banderas ya existentes y los alistados en el Bander\u00edn Central de Enganche, ubicado en Talavera.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">As\u00ed, la 25 C\u00eda (actual 1\u00aa C\u00eda) se organiz\u00f3 en base a personal de la IV Bra., la 26 C\u00eda (2\u00aa C\u00eda) con legionarios procedentes de la V, la 27 C\u00eda (3\u00aa C\u00eda) con los de la VI y, por \u00faltimo, la 28 C\u00eda de m\u00e1quinas (la actual 5\u00aa C\u00eda) con personal de ametralladoras de la 12 C\u00eda (III Bra.). El primer Jefe de la <i>Valenzuela<\/i> en esta etapa lo fue el Cte. D. Siro Alonso Alonso y los Jefes de C\u00eda el Tte. D. Jos\u00e9 Quesada Mart\u00ednez (25 C\u00eda), Cap. D. Rafael Gonz\u00e1lez P\u00e9rez-Caballero (26 C\u00eda), Tte. D. Manuel Sanjurjo de Carricarte (27 C\u00eda) y Cap. D. Jos\u00e9 Pardo Mart\u00ednez de Espronceda (28 C\u00eda). La oficialidad, toda voluntaria, demostr\u00f3 desde los primeros momentos gran entusiasmo, dedic\u00e1ndose al encuadramiento e instrucci\u00f3n de las nuevas Compa\u00f1\u00edas, con la ayuda de Suboficiales legionarios. Estas unidades en periodo de instrucci\u00f3n y adiestramiento estaban sometidas a los m\u00e1s duros ejercicios.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El d\u00eda 17 de octubre de 1936, la VII Bandera que hab\u00eda empezado seg\u00fan lo dicho a organizarse durante el mes anterior, desfil\u00f3 por primera vez ante el Inspector de la Legi\u00f3n, Juan Yag\u00fce Blanco. Seg\u00fan veremos, tras su organizaci\u00f3n intervino en primer lugar en la marcha sobre Madrid: <i>Torrej\u00f3n de Velasco<\/i>,<i> Valdemoro<\/i>,<i> Cerro de los Angeles<\/i>, <i>Majadahonda<\/i>. Posteriormente a lo largo de la guerra estuvo en <i>Cuesta de las Perdices<\/i>, <i>batalla del Jarama<\/i>, <i>frentes de Madrid y de Toledo<\/i>, <i>batalla de Alfambra<\/i>, <i>ofensiva del<\/i> <i>Mediterr\u00e1neo<\/i>, <i>Batalla del Ebro<\/i>, <i>ofensiva de Catalu\u00f1a<\/i> y ruptura del frente en <i>Toledo<\/i>. Finaliz\u00f3 la guerra en <i>Urda<\/i> (Toledo).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>El avance sobre Madrid<\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El primer objetivo que se le asign\u00f3 a la VII Bra fue alcanzar la <i>l\u00ednea de Brunete-Villaviciosa de Odon-Mostoles-Fuenlabrada y Pinto<\/i>, siendo cubierto entre los d\u00edas 30 de octubre y 3 de noviembre de 1936, casi exactamente como estaba previsto en la orden asignada. En el transcurso de estas operaciones recibi\u00f3 su bautismo de fuego la <i>Valenzuela<\/i>, precisamente el d\u00eda 30 de octubre a las nueve de la ma\u00f1ana, hora en la que hab\u00eda alcanzando la l\u00ednea del frente, relevando en <i>Torrej\u00f3n de Velasco<\/i> a los Mejaznies del Rif. El enemigo atac\u00f3 desesperadamente, sometiendo al pueblo y posiciones aldea\u00f1as a un fuerte e intenso bombardeo artillero. Pero las Compa\u00f1\u00edas se comportaron bravamente en este primer contacto con los milicianos, que fueron rechazados en\u00e9rgicamente, sufriendo grandes p\u00e9rdidas. No obstante durante aquella noche prosiguieron en sus intentos de asalto y avance, siendo anulados cuantos realizaron pese a la superioridad num\u00e9rica y a la diversidad de elementos que intervinieron en el combate.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">A pesar de ello el enemigo no parec\u00eda dispuesto a dar un momento de respiro y en la ma\u00f1ana del d\u00eda 3 de noviembre, amaneciendo, contraatac\u00f3 de nuevo las posiciones de <i>Valdemoro<\/i>. Varios Batallones, integrados en su totalidad por extranjeros procedentes de las famosas <i>Brigadas Internacionales<\/i>, protegidos por carros de combate dotados de ca\u00f1\u00f3n, made in U.R.S.S., cayeron sobre los parapetos y defensas que cubr\u00eda la VII. Las vanguardias reaccionaron autom\u00e1ticamente, rechazando todos los intentos de penetraci\u00f3n. Ambos contendientes derrocharon valor y el combate se hizo encarnizado y violento. Apareci\u00f3 un <i>tren blindado<\/i> con refuerzos, obrando como un incentivo en los atacantes, estimulados por la superioridad num\u00e9rica y la calidad de su armamento.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Una y otra vez irrumpieron furiosamente presionando sin cesar hacia sus objetivos y una y otra vez fueron rechazados por los bravos legionarios de la <i>Valenzuela<\/i>. Al atardecer, y cuando menos se pod\u00eda prever, efectuaron los legionarios una salida y un alarde de acometividad, cayendo sobre los asaltantes y sembrando en ellos el p\u00e1nico hasta el extremo que se dieron a la fuga, sin pensar en otra cosa que en correr. A la vez, el <i>tren blindado<\/i> fue asaltado y destruido con botellas de gasolina y bombas de mano, generaliz\u00e1ndose con esto la desbandada. Todo un ejemplo de valor y eficacia. <i>La VII Bandera no pod\u00eda haberse<\/i> <i>estrenado y entrar en combate con mejor pie.<\/i><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El 30 de noviembre prosigui\u00f3 el <i>avance sobre Madrid<\/i> marchando la VII por el flanco derecho y despu\u00e9s de conquistar la <i>Casa del Marques de Larios<\/i>, lleg\u00f3 a enlazar con la Columna del Teniente Coronel Bartomeu. La VII parti\u00f3 de la <i>Colonia de la<\/i> <i>Caba\u00f1a<\/i>, consiguiendo ocupar varios grupos de casas de <i>Pozuelo<\/i>, pr\u00f3ximas al cementerio donde el enemigo se hab\u00eda fortificado por su situaci\u00f3n dominante, qued\u00f3 guarnecida por una Compa\u00f1\u00eda. Como era de esperar, el bando republicano reaccion\u00f3 violentamente y la Compa\u00f1\u00eda que defend\u00eda <i>La Atalaya<\/i> tuvo que replegarse sobre la l\u00ednea del Cementerio, habiendo sufrido m\u00e1s de la mitad de bajas en sus efectivos. Por su parte la Bandera tuvo ochenta y tres bajas, entre muertos y heridos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La VII Bandera reanudaba la marcha sobre la capital el 1 de diciembre de 1937, formando la vanguardia del despliegue general, atacando por la izquierda el pueblo de <i>Pozuelo<\/i>. Ocup\u00f3 en r\u00e1pida progresi\u00f3n la denominada <i>Colonia de la Paz<\/i> para establecer dos posiciones atrincheradas, despu\u00e9s de duro combate con un enemigo que, como habitualmente, ofreci\u00f3 tenaz resistencia. Al amanecer del siguiente d\u00eda, en otro nuevo ataque que culmin\u00f3 en violento asalto, conquist\u00f3 un grupo de casas inmediatas a la Colonia. Se estableci\u00f3 r\u00e1pidamente a la defensiva con todas las unidades en l\u00ednea y el flanco derecho protegido por fuerzas de Regulares. Desde la madrugada de este d\u00eda y hasta el siguiente, 3 de diciembre, desencaden\u00f3 el enemigo una serie de violentos ataques contra la Colonia defendida por la VII, con tres <i>carros rusos<\/i> en vanguardia y varios <i>Batallones de<\/i> <i>Carabineros.<\/i> Lucharon incansablemente por apoderarse de las posiciones, en medio de una lluvia torrencial que en muchos momentos dificultaba la visibilidad. Los parapetos saltaban destruidos unos tras otros por el fuego artillero de tal forma que los legionarios se defend\u00edan casi a pecho descubierto.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Las vanguardias enemigas consiguieron llegar hasta las mismas alambradas, pero all\u00ed, en en\u00e9rgica y tenaz resistencia, fueron detenidos por los defensores. En sus intenciones no entraba para nada ceder ni un palmo de terreno. Frenaron todos los contraataques hasta el d\u00eda 23, que fueron relevados. Los legionarios de la VII Bandera, una vez m\u00e1s, hab\u00edan demostrado su bravura. Dejaron la situaci\u00f3n perfectamente controlada. Entre las numerosas bajas habidas en estos combates se encontraba el Capit\u00e1n Gonz\u00e1lez P\u00e9rez Caballero, Jefe accidental de la Bandera, el del heroico asalto a Badajoz al frente de la 16 C\u00eda de la IV Bandera, donde se concedi\u00f3 la Laureada colectiva a la 16 C\u00eda (luego 3\u00aa C\u00eda). Muri\u00f3 al efectuar una peligrosa salida con la 26 C\u00eda de esta VII Bandera. Tambi\u00e9n muri\u00f3 gloriosamente el de igual empleo Manuel Sanjurjo de Carricarte.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Una Medalla Militar para la \u00abValenzuela\u00bb<\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En el transcurso de la segunda quincena de febrero la <i>batalla del Jarama<\/i> se fue haciendo cada d\u00eda m\u00e1s cruenta tanto en las posiciones del r\u00edo <i>Jarama<\/i> y en el <i>Pingarr\u00f3n<\/i>, como en el <i>Espol\u00f3n de Vaciamadrid<\/i>. Los republicanos no s\u00f3lo se defend\u00edan, sino que organizaron una fuerte ofensiva. En \u00e9sta los nacionales hubieron de poner a prueba su esp\u00edritu de resistencia. Contuvieron verdaderas avalanchas de hombres y material, actuando de forma desconocida hasta entonces. Las <i>Brigadas Internacionales<\/i> hicieron derroches de valor, extraordinariamente dotadas de equipos y armamento.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El Espol\u00f3n de<i> Vaciamadrid<\/i> donde se encontraba la VII se vio sorprendido, al amanecer del d\u00eda 17 de febrero de este a\u00f1o de 1937, con una preparaci\u00f3n artillera enemiga que se caracteriz\u00f3 por su dureza y por la gran cantidad de proyectiles de todos los calibres que cayeron sobre las posiciones de la <i>Valenzuela<\/i>. Durante dos horas largas no cesaron los ca\u00f1ones en su fuego, haciendo volar varios reductos con sus legionarios. La metralla ca\u00eda incesantemente, hostigando parapetos, trincheras y caminos cubiertos, con un af\u00e1n incontrolable de destrucci\u00f3n. El fuego de contrabater\u00eda era tan d\u00e9bil que pronto qued\u00f3 silenciado por la gran superioridad del enemigo. Cuando el mando republicano consider\u00f3 destrozadas las posiciones y sus defensores barridos por la metralla o enterrados bajo los muros destruidos por las explosiones, orden\u00f3, por si ello fuera poco, el avance de los carros de combate. Estos llegaron a situarse sobre las mismas alambradas. Persuadidos de que todo intento de defensa ser\u00eda in\u00fatil, se abrieron los intervalos de los carros dando paso a la Infanter\u00eda de las <i>Brigadas internacionales<\/i>. Esta, en formaciones cerradas, lleg\u00f3 hasta la distancia de asalto. Pero al intentarlo ocurri\u00f3 lo inesperado.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Entre los escombros y ruinas de la posici\u00f3n se alzaban los legionarios supervivientes de la VII ennegrecidos, sucios, rotos, pero dispuestos a vender caras sus vidas. Aquellos que lograron salvar sus vidas hab\u00edan sufrido los horrores del martilleo artillero y s\u00f3lo ansiaban combatir con un enemigo tangible, combatir con furia, cara a cara dando rienda suelta a su esp\u00edritu de lucha, dispuestos a vengarse de aquel horror. Las ametralladoras abrieron un fuego tan intenso que contuvieron las guerrillas de vanguardia atacantes, haci\u00e9ndoles perder su primer impulso. Rechazadas, volvieron a la carga, consiguiendo llegar a pocos metros de la posici\u00f3n extrema del flanco derecho, donde el Alf\u00e9rez P\u00e9rez de los Cobos encontr\u00f3 gloriosamente la muerte con todos sus legionarios. Apercibido el Sargento Hidalgo Aguilar de lo que ello supon\u00eda, y d\u00e1ndose cuenta que era inminente la p\u00e9rdida de la posici\u00f3n por falta de defensores, reuni\u00f3 r\u00e1pidamente a los legionarios m\u00e1s pr\u00f3ximos e inesperadamente cay\u00f3 sobre los internacionales <i>luchando desesperadamente al arma blanca<\/i>. Sorprendidos \u00e9stos trataron de replegarse, pero los legionarios les persiguieron y aniquilaron en su mayor parte.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Con la llegada de refuerzos enemigos, este grupo de legionarios atacantes se vio rodeado totalmente, luchando tenazmente por abrirse paso, hasta el instante que acudieron en su auxilio dos Pelotones, adquiriendo el combate su periodo de mayor dureza. Las <i>granadas estallaban casi a los pies<\/i> de los que las lanzaban. <i>El uso del machete se generaliz\u00f3<\/i> y los lamentos de los heridos se mezclaban con los gritos de furia de los legionarios que, erguidos, segu\u00edan luchando incansables hasta la extenuaci\u00f3n. En tan tr\u00e1gicos momentos avanzaban los carros de combate enemigos, que llegaron junto a los que se estaban batiendo a la desesperada. Los legionarios rodearon los carros y los envolvieron en explosiones de granadas de mano. Perecieron las tripulaciones de dos de ellos, que quedaron incendiados sin otros medios que los improvisados sobre la marcha por los legionarios de la <i>Valenzuela<\/i>.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El Sargento Hidalgo inici\u00f3 la persecuci\u00f3n, pero result\u00f3 gravemente herido en ambas piernas por una granada de mortero. No obstante, intent\u00f3 llegar a la distancia de asalto, pero la falta de fuerzas se lo impidi\u00f3. Apoyado en un legionario, inici\u00f3 la retirada que se realiz\u00f3 ordenadamente, llegando hasta la posici\u00f3n de partida. La Bandera sufri\u00f3 126 bajas. Hab\u00edan muerto un Capit\u00e1n y dos Alf\u00e9reces. Durante los d\u00edas siguientes y hasta el 20, prosiguieron los violentos ataques contra las posiciones defendidas por la VII Bandera. La guarnici\u00f3n iba disminuyendo ostensiblemente, pero donde el enemigo pon\u00eda el pie surg\u00eda r\u00e1pido un grupo de legionarios con aspecto dantesco, que rechazaba a los atacantes. <i>Con granadas de mano y machetes, derrochando valor, convirtieron la posici\u00f3n en algo verdaderamente terrible<\/i> <i>para los milicianos y el mando republicano<\/i>. Se ve\u00edan impotentes para quebrantar tal resistencia. Pero antes del fin de este mes fue relevada la Bandera, mejor dicho, lo que quedaba de ella. Tuvo 126 bajas pero logr\u00f3 que la ofensiva de los internacionales fracasara. Una Medalla Militar Colectiva para la <i>Valenzuela<\/i> y varias individuales premiaron el sostenimiento, a todo trance, de la posici\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Direcci\u00f3n Levante<\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Y de febrero del 37 nos trasladamos a abril del 38 participando en la ofensiva hacia el Mediterr\u00e1neo. En la ma\u00f1ana del 14 de abril de 1938 se puso en movimiento la VII Bandera y tras vencer una ligera resistencia ocup\u00f3 el pueblo de la <i>Jana<\/i>. Inici\u00f3 r\u00e1pidamente la persecuci\u00f3n que le llev\u00f3 a <i>Traiguera<\/i>, localidad que conquist\u00f3 sin apenas combatir. Al d\u00eda siguiente, 15 de abril, continu\u00f3 el avance hasta alcanzar la <i>carretera Barcelona &#8211; Valencia<\/i> que qued\u00f3 cortada. Tambi\u00e9n se control\u00f3 el camino que un\u00eda <i>Ulldecona<\/i> con <i>Alcanar<\/i>. Debido a la inesperada rapidez de la progresi\u00f3n fueron capturados 300 prisioneros y abundante material de guerra. Aprovech\u00e1ndose del gran desconcierto del enemigo, que no sab\u00eda d\u00f3nde situar sus tropas para contener la avalancha que ca\u00eda sobre ellos desde todos los sectores del frente la <i>Valenzuela<\/i>, prosigui\u00f3 victorioso avance hasta alcanzar al <i>v\u00e9rtice de Cogogula<\/i>, ocupando el d\u00eda 16 los pueblos de <i>Freginols<\/i> y <i>Bentollas<\/i>, todo un \u00e9xito.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Casi un mes m\u00e1s tarde y teniendo como punto de partida la cota 1236, las Banderas V y VII se dispusieron a participar en una operaci\u00f3n de cierta envergadura sobre el <i>v\u00e9rtice Barrag\u00e1n<\/i>. En la madrugada del 11 de mayo de 1938, sobre las dos, iniciaron el ataque con las mayores precauciones. Los legionarios treparon en silencio por las laderas hasta alcanzar las l\u00edneas de alambradas sin que el enemigo se hubiera percatado de su presencia. Al cruzarse los primeros disparos se comprob\u00f3 que los republicanos estaban firmemente decididos a no dejarse arrebatar las posiciones. Durante dos largas horas se combati\u00f3 con dureza sin conseguir realizar el asalto.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Ya de ma\u00f1ana, las 25 y 26 C\u00edas de la VII lograron pasar las alambradas pero los milicianos efectuaron una salida a la desesperada poniendo en grave aprieto a los legionarios. Acudi\u00f3 de refuerzo la 27 C\u00eda, que desbordando por la derecha, puso pie en los atrincheramientos. Mientras tanto la 25 y 26 C\u00edas a su amparo, entraron por los flancos de la posici\u00f3n siendo in\u00fatiles los \u00faltimos esfuerzos del enemigo al que hicieron m\u00e1s de cien bajas. La 27 C\u00eda se descolg\u00f3 a retaguardia del v\u00e9rtice. Abri\u00f3 fuego con sus m\u00e1quinas impidiendo la reacci\u00f3n de los contrarios que se encontraban batidos por todas partes. Los que no fueron baja cayeron prisioneros. Se contaron m\u00e1s de doscientas muertos, treinta heridos y cincuenta capturados. Las bajas de la Bandera arrojaron un total de treinticuatro, entre ellos siete muertos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Alf\u00e9rez Cantalapiedra &#8211; Cabo Comeselles<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">M\u00e1s tarde, el 9 de septiembre de 1938, un Oficial y un Cabo iban a ganarse una Medalla Militar por su valor y serenidad en una lucha encarnizada. La VII Bandera hab\u00eda concentrado toda su capacidad de fuego sobre las trincheras enemigas. Tras ello, y previamente dispuesta, asalt\u00f3 la posici\u00f3n con la 26 C\u00eda en vanguardia. Como quiera que el enemigo a\u00fan contaba con muy fuerte protecci\u00f3n, el Alf\u00e9rez Cantalapiedra y Fern\u00e1ndez de Toledo reuni\u00f3 cincuenta y un voluntarios para el asalto. Ante la posici\u00f3n se abr\u00eda un paso intensamente batido por fuego de fusil, ametralladoras y carros de combate. A la cabeza de la fuerza marchaba el Alf\u00e9rez. Consigui\u00f3 llegar al asalto tan r\u00e1pidamente, que el enemigo, sorprendido, apenas pudo reaccionar al <i>brutal empuje de los legionarios<\/i>, entrando \u00e9stos arrolladoramente en las trincheras.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La posici\u00f3n recibi\u00f3 intenso fuego por ambos flancos, las bajas eran constantes; pero el Alf\u00e9rez anim\u00f3 a los legionarios con el ejemplo de su serenidad. Faltaban Oficiales y Sargentos en las Secciones. El Alf\u00e9rez dio el mando de una de ellas al Cabo Jos\u00e9 Comeselles, uno de los mejores voluntarios que con \u00e9l hab\u00edan asaltado la posici\u00f3n. El Cabo mand\u00f3 a los suyos pose\u00eddo de un gran esp\u00edritu legionario, siempre sereno, aun cuando estuvo gravemente herido y hab\u00eda perdido las dos terceras partes de su gente. La lucha lleg\u00f3 al <i>cuerpo a cuerpo<\/i> y los republicanos se defendieron encarnizadamente tratando de conservar lo que ya ten\u00edan perdido.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Durante la noche los contraataques se sucedieron, sin lograr otro resultado que ser repelidos una y otra vez, hasta que, agotados y convencidos de lo in\u00fatil de su empe\u00f1o, se retiraron a sus nuevas posiciones situadas en las alturas pr\u00f3ximas. Como m\u00e1s tarde se pudo comprobar, el mando enemigo en su af\u00e1n de contener la ofensiva nacional y conservar el terreno conquistado, fortific\u00f3 cada altura, cota o ladera que pudiera servir de obst\u00e1culo a la progresi\u00f3n. No desaprovech\u00f3 el terreno en lo m\u00e1s m\u00ednimo. Y as\u00ed, las fuerzas en avance hubieron de conquistar cada palmo de terreno a costa de grandes combates parciales en los que hab\u00edan de emplearse Agrupaciones enteras. Seg\u00fan lo dicho, el Alf\u00e9rez Cantalapiedra y el Cabo Comeselles fueron recompensados con la Medalla Militar individual.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Un mal d\u00eda para las C\u00edas. de Fusiles<\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Amaneciendo el d\u00eda 10 de Septiembre de 1.938 fue sorprendida en sus posiciones la 26 C\u00eda (la actual 2\u00aa) con un fuerte ca\u00f1oneo de la artiller\u00eda republicana. Las granadas ca\u00edan continuamente, implacables y seguras, sobre trincheras y parapetos, con tal intensidad que en pocos minutos quedaron totalmente destruidas las defensas. Sobre las once de la ma\u00f1ana, el proyectil de un carro ruso impact\u00f3 sobre el <i>polvor\u00edn <\/i>de la Compa\u00f1\u00eda. La explosi\u00f3n produjo un derrumbamiento en las fortificaciones, y <i>casi toda la unidad qued\u00f3 sepultada<\/i> <i>entre cascotes, piedras y tierra desprendida.<\/i> Los supervivientes recibieron \u00f3rdenes de retirarse, aprovech\u00e1ndose de ello los milicianos para contraatacar.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Para contener la reacci\u00f3n enemiga sali\u00f3 de sus trincheras una Secci\u00f3n de la 27 C\u00eda, que no s\u00f3lo consigui\u00f3 detenerlos, sino que en prosecuci\u00f3n del avance, se coloc\u00f3 a distancia de asalto de una loma existente a su izquierda. Pasaron sobre las alambradas por un pasillo abierto con granadas de mano, y la Secci\u00f3n cay\u00f3 sobre la posici\u00f3n, apoder\u00e1ndose de ella. Con acertada maniobra las vanguardias legionarias se acercaron a las trincheras enemigas y despu\u00e9s de varios infructuosos intentos de asalto, consiguieron poner pies en las mismas. La 27 C\u00eda pas\u00f3 por verdaderos momentos de apuro.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El combate <i>cuerpo a cuerpo<\/i> se mantuvo indeciso hasta que intervino la 25 C\u00eda, eliminando la presi\u00f3n enemiga y logrando decidir la lucha a favor de los atacantes. La gran cantidad de bajas experimentadas por la 27 C\u00eda impuso al mando la necesidad de retirarla. As\u00ed qued\u00f3 la 25 C\u00eda por el inmediato contraataque, envuelta por una masa de enemigos, de la que, sin la intervenci\u00f3n de otra unidad que acudi\u00f3 en su socorro, jam\u00e1s hubiera podido deshacerse. Rechazados de nuevo, se replegaron los republicanos a sus bases de partida. En el transcurso del combate hab\u00eda ca\u00eddo muerto, totalmente pulverizado por la explosi\u00f3n de una caja de granadas de mano, el Capit\u00e1n Fern\u00e1ndez Lorite. En definitiva, un mal d\u00eda \u00e9ste del 10-09-38, para las tres compa\u00f1\u00edas de fusiles, que empez\u00f3 con la 26 compa\u00f1\u00eda enterrada por la explosi\u00f3n de su polvor\u00edn, la 27 C\u00eda. tambien con enormes bajas al intentar contener al enemigo y la 25 C\u00eda. muy da\u00f1ada al ser envuelta por una masa de milicianos cuando ayudaba a la 27 C\u00eda.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En la Batalla del Ebro<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Al comienzo del mes de octubre de 1938, la <i>Valenzuela<\/i> se vio sometida a un intenso bombardeo de la artiller\u00eda que ocasion\u00f3 a la 26\u00aa Compa\u00f1\u00eda veinte bajas entre muertos y heridos. El d\u00eda 2, subi\u00f3 toda la Bandera a las posiciones entrando en l\u00ednea dos Compa\u00f1\u00edas y disponi\u00e9ndose las otras para ocupar una loma paralela a la defendida por un Tabor de la Agrupaci\u00f3n. Bajo fuego de todas las armas comenz\u00f3 la operaci\u00f3n, luchando las unidades encarnizadamente para romper las defensas enemigas. Protegidas por sus bases de fuego, consiguieron las unidades llegar a las trincheras y lanzarse al asalto, siendo rechazadas hasta las alambradas desde las que con nuevos br\u00edos volvieron a irrumpir en las trincheras.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La acci\u00f3n se repiti\u00f3 por tres veces hasta que la 25\u00aa Compa\u00f1\u00eda acudi\u00f3 al combate resolviendo la situaci\u00f3n con coraje extraordinario, quedando due\u00f1a de las posiciones enemigas en uni\u00f3n de las otras dos que procedieron a retirar sus bajas, que fueron treinta, antes del anochecer. Al d\u00eda siguiente se prosigui\u00f3 el avance conquistando dos lomas m\u00e1s, por las que se luch\u00f3 denodadamente empujando al enemigo hacia el <i>r\u00edo Ebro<\/i>. Este ofrec\u00eda cada vez mayor resistencia, haciendo gala de su magn\u00edfico armamento y de sus grandes contingentes de fuerzas. Los combates finalizaron el d\u00eda 4, siendo relevada la Bandera por unidades de la 82 Divisi\u00f3n, retir\u00e1ndose a unos tres kil\u00f3metros de <i>Gandesa<\/i>. El d\u00eda 17 fueron revistadas las unidades por el Excmo. Sr. General Jefe de La Legi\u00f3n del cual recibieron entusiasta felicitaci\u00f3n por el excelente esp\u00edritu y heroico comportamiento observado en estas jornadas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En el frente de Gandesa, primera l\u00ednea de fuego<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Apenas sin tiempo para reponer las enormes bajas sufridas por la VII Bandera en los meses precedentes, de nuevo a primera l\u00ednea de fuego. Si el inter\u00e9s de los anteriores apartados se centra en el gran desgaste que pueden sufrir las unidades en un solo d\u00eda de combate, en el relato que viene a continuaci\u00f3n vemos la forma de maniobrar las Compa\u00f1\u00edas durante los ataques y especialmente al llegar el momento del asalto.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En la ocupaci\u00f3n de la <i>Sierra de Pandols<\/i> el 30 de octubre de 1938 intervino la VII Bandera que se hallaba cerca de <i>Gandesa<\/i>. All\u00ed destac\u00f3 a la Compa\u00f1\u00eda de Ametralladoras a unas posiciones pr\u00f3ximas a la <i>ermita de Santa Madona<\/i>. Posteriormente, el resto de la Bandera con la 26 C\u00eda en vanguardia, rebas\u00f3 los primeros objetivos y conquist\u00f3 las estribaciones de la Sierra. Mientras tanto la 28 C\u00eda hizo huir al enemigo concentrando sobre sus filas el fuego de sus m\u00e1quinas. La 27 C\u00eda, con sus guerrillas desplegadas asalt\u00f3 la cota 638 cuyas posiciones fueron conquistadas. Al mismo tiempo la 25 C\u00eda aplast\u00f3 la reacci\u00f3n enemiga al ocupar unas alturas pr\u00f3ximas a la citada cota. Cubiertos todos los objetivos, fueron relevadas las Compa\u00f1\u00edas que pasaron a retaguardia para formar la reserva de la Divisi\u00f3n. En la orden del d\u00eda se felicit\u00f3 a la Bandera, poniendo de relieve la actuaci\u00f3n de los Jefes de Compa\u00f1\u00eda y legionarios por su esfuerzo y valor en la pasada operaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La situaci\u00f3n de reserva de la VII Bandera la interrumpi\u00f3 una violenta ofensiva enemiga desencadenada la madrugada del 31 de octubre. A toda prisa tuvieron que subir los legionarios a las posiciones de la <i>Sierra Caballs<\/i> para contener los ataques enemigos que iban ganando intensidad por minutos. Las 26 y 27 C\u00edas iniciaron el avance bien protegidas por los flancos y, debido al r\u00e1pido desplazamiento de la 25, ocuparon los reductos en que se hab\u00eda hecho fuerte el enemigo. Qued\u00f3 en vanguardia la 26 C\u00eda que asalt\u00f3 unas estribaciones situadas frente a las trincheras ocupadas el d\u00eda anterior. No era f\u00e1cil entrar de frente en la posici\u00f3n y se inici\u00f3 el asalto por el flanco izquierdo, mientras otra Compa\u00f1\u00eda distrajo la atenci\u00f3n del enemigo, acerc\u00e1ndose a las alambradas por el centro.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Las ametralladoras adversarias cortaron el avance y entonces adelant\u00f3 la 27 C\u00eda por la izquierda y <i>en lucha al arma blanca<\/i> coron\u00f3 la posici\u00f3n. Corrieron los legionarios por las alturas y en <i>combate cuerpo a cuerpo<\/i> conquistaron todos los reductos. Aprovechando el desconcierto del contrario se apoder\u00f3 la 26 C\u00eda de sus objetivos y la 25 C\u00eda se afianz\u00f3 en la posici\u00f3n alcanzada. Por su parte, el resto de la Bandera, se ocup\u00f3 de evacuar las bajas. Con esta operaci\u00f3n pudo darse por terminada la conquista de la <i>Sierra de Caballs<\/i> y resuelta con \u00e9xito la primera fase de las operaciones.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Capit\u00e1n Mil\u00e1n del Bosch y Uss\u00eda<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">De nuevo relatamos un hecho heroico protagonizado esta vez por un Capit\u00e1n. Todo empez\u00f3 el 13 de enero de 1939, d\u00eda en que se reanud\u00f3 el avance con la VII Bandera situada al flanco izquierdo de su Agrupaci\u00f3n. Daba protecci\u00f3n al Batall\u00f3n que marchaba en vanguardia. Cuando a las once de la ma\u00f1ana intent\u00f3 \u00e9ste conquistar unas alturas en las estribaciones del <i>v\u00e9rtice Castell-Blanc-Puebla<\/i>, aparecieron dos <i>Batallones de Carabineros<\/i> para contraatacar. Percatado el Comandante Jefe de la Bandera del peligro en que estaba el Batall\u00f3n, al que no pod\u00eda enviar ning\u00fan mensaje, decidi\u00f3 actuar r\u00e1pidamente. Adelant\u00f3 para ello la 26 y 27 C\u00eda que adoptaron el orden de combate nada m\u00e1s salir mientras que la 25 C\u00eda se descolgaba un poco a la izquierda para sortear una barricada que le imped\u00eda el acceso a las cotas 361 y 411 donde les esperaba el enemigo. \u00c9ste segu\u00eda atentamente el movimiento de la Bandera. Cuando la 25 C\u00eda hab\u00eda rebasado la barrancada, varias guerrillas enemigas se adelantaron de sus posiciones y despu\u00e9s de lanzar una verdadera lluvia de granadas, regresaron r\u00e1pidamente para permitir a sus ametralladoras crear una cortina de fuegos que hicieran imposible toda progresi\u00f3n de frente.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Con gran rapidez se desplazaron los legionarios hacia la izquierda atrayendo la atenci\u00f3n de los republicanos, mientras la 26 y 27 C\u00edas llegaban a distancia de asalto. Cuando se dispon\u00edan a realizarlo, una nueva salida del enemigo los retuvo. Surgi\u00f3 entonces el gesto del Capit\u00e1n Jaime Mil\u00e1n del Bosch y Uss\u00eda, quien, al ver lo apurado de la situaci\u00f3n, se lanz\u00f3 al frente de su Compa\u00f1\u00eda con extraordinaria energ\u00eda, arroyando a las guerrillas enemigas y apoder\u00e1ndose de la posici\u00f3n m\u00e1s importante. Desconcertados los republicanos por la inesperada reacci\u00f3n, iniciaron la retirada desordenadamente, abandonando armas munici\u00f3n y material. <i>Captur\u00f3 a m\u00e1s de doscientos prisioneros<\/i> con gran cantidad de armamento. Al Capit\u00e1n Mil\u00e1n del Bosch le fue concedida por esta acci\u00f3n la Medalla Militar Individual.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El fin de la guerra<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El d\u00eda 19 de abril de 1939 la 5 C\u00eda (la actual 4\u00aa), empez\u00f3 su organizaci\u00f3n en Talavera de la Reina, y se incorpor\u00f3 a la Bandera el d\u00eda 21 en Almagro. El Capit\u00e1n fundador de esta Compa\u00f1\u00eda, fue D. Luis S\u00e1nchez Sainaste. El d\u00eda 4 la 27 C\u00eda sali\u00f3 en direcci\u00f3n a Madrid con objeto de tomar parte en el <i>Desfile de la Victoria<\/i>. El acto se celebr\u00f3 el d\u00eda 19 de mayo. Finalizada la guerra, el 3 de julio partieron las unidades de la VII Bandera desde los lugares donde estaban destacadas hacia <i>Alfaro <\/i>(Logro\u00f1o), a donde llegaron el d\u00eda 4. Durante los meses de verano se permaneci\u00f3 en Alfaro hasta que el d\u00eda 24 de octubre la Bandera emprendi\u00f3 marcha por ferrocarril a <i>Algeciras<\/i>.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Trebuchet MS'; font-size: large;\">El d\u00eda 27 embarc\u00f3 en el vapor <i>Castillo Monforte<\/i> en direcci\u00f3n a <i>Ceuta<\/i>, y de all\u00ed en camiones hacia <i>Larache<\/i>, donde lleg\u00f3 el 28 aloj\u00e1ndose en el campamento de Nador. El d\u00eda 30 se traslad\u00f3 en camiones al destacamento de <i>Aumara<\/i>. All\u00ed relev\u00f3 a la X Bandera en los fortines de <i>Sidi Soliman<\/i> y <i>Sidi Farian<\/i>. En esta situaci\u00f3n finaliz\u00f3 el a\u00f1o en el destacamento de Aumara (Larache). El 1 de enero de 1940 se integr\u00f3 en el 3er Tercio, creado ese mismo d\u00eda.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA VII, VIII y IX EN LA GUERRA CIVIL LA VII EN LA GUERRA CIVIL El renacimiento, Talavera 1936 Con motivo del inicio de la guerra, en el transcurso del mes de septiembre de 1936 se crearon de nuevo las Banderas VII y la VIII. Aquella, en Talavera; \u00e9sta en Tahuima. 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