3ª Cía de la VII a la XIII

LA 3 CÍA Y IX BRA EN EL CONFLICTO DE IFNI-SAHARA, 1956-1958

LA 3ª CÍA: DE LA VII A LA XIII

La 3ª Cía  Ifni – Sahara

Según hemos visto la 3ª Compañía de la VII Bandera se trasladó en julio de 1956 al Sahara y Sidi-Ifni para formar parte de la XIII Bandera. Desconozco luego cual fue su numeración como Cía de fusiles una vez se integró en su nueva Bandera, pero al parecer se constituyó en 2ª Compañía, según un antiguo legionario de los que marchó a Ifni desde el Krimda. En efecto, la creación de la XIII Bandera se ordenó que fuera mediante la aportación de unidades de los cuatro Tercios; el 2º debía proporcionar las Compañías de Plana Mayor y la de ametralladoras, y los Tercios 1º, 3º, y 4º las tres Compañías de fusiles (siguiendo este orden encaja bien que la del 3er Tercio se convirtiera en 2ª Compañía).

El Jefe del Tercio D. Juan de Austria determinó que fuera la 3ª Compañía de la VII Bandera, mandada en aquel momento y desde hacía poco por el Capitán Antonio Martín Gutiérrez, el más moderno de los Capitanes del Tercio. La Compañía debía salir al completo de sus efectivos según plantilla para lo cual las demás Compañías de las Banderas debían facilitar los hombres que le faltaran. Junto al Tte D. David Cascales Giner de la 3ª se incorporó el Tte D. Arturo Martín Gamborino que procedía de la 1ª Cía que murió, según veremos, en el combate de Edchera. El Brigada Fadrique del 3er Tercio se incorporó más tarde. Así nos describe su traslado el Teniente Girona, subayudante del Tercio:

“Me llamó el Comandante Ayudante y me dijo que tenia que darle a la 3ª Cía todo lo que le faltara. Había que completarla de todo. El Mayor me lo corroboró ya que era la orden del Coronel, no quería que una Compañía de su Tercio se fuera a falta de sabanas o mantas, aunque el responsable de la falta estuviera sometido a descuento que seguiría y pasaría a la Compañía para engordar su fondillo. Eché mano a mis libros, comprobé lo que faltaba de utensilio y material y ordene al Cabo Bragado que preparara el número de piezas de toda clase que faltara a la Compañía; ello de acuerdo y con arreglo a la plantilla y a costa de nuestro ahorro y remanente, que para algo lo íbamos constituyendo.

El Capitán Martín Gutiérrez no sabía nada de estos preparativos; lo que si sabia era el material y utensilios que faltaban a su unidad. Al vernos aparecer con todo el equipo saltó de alegría y me dio tal apretujón que por poco me asfixia y eso que le faltaban dedos de una mano, producto de una herida en Rusia. Cuando el Capitán regresó a Krimda, una vez que se cubrió la vacante para el mando de esa Compañía de la XIII Bandera, me dijo que la unidad que apareció más completa de utensilio, de material y equipo fue la que el 3er Tercio proporcionó”.

 

 

La XIII Bandera independiente

La XIII Bandera se constituyó inicialmente en el Aaiún, en el cuartel de Rayen-Mansur (el que posteriormente en octubre de 1958 ocuparía el 3er Tercio, al convertirse en sahariano), finalizando su organización a primeros de diciembre de 1956. Aunque desde un punto de vista orgánico y operativo era independiente, administrativamente dependió primero del 2º Tercio y luego del 3er Tercio cuando éste se convirtió en sahariano en 1958. Es decir, que desde 1958 hasta 1969, año en que se disolvió la XIII, esta Bandera fue administrada por el 3er Tercio.

Como ya dije, el 27 de octubre de 1957 se produjo el primer ataque contra Junkers de la Fuerza Aérea Española mientras sobrevolaban tierras africanas. Este mismo día aviones españoles atacaron una partida de las bandas localizadas en la zona de Tafudart. Comenzó así la guerra de Ifni- Sahara. A partir de entonces y hasta el final de este año se produjeron más agresiones. Así, por ejemplo, el 8 de noviembre se atacó el coche correo de Villa-Bens a El Aaiún.

Es imperativo recordar la primera sangre legionaria derramada en aquellas tierras. Lo fue el 25 de noviembre de 1957 en un ataque al destacamento de la 2ª Sección de la 3ª Compañía en las playas de Hasi Aotman que un año antes habían servido de punto de desembarco. Asaltada la Sección con armas automáticas y granadas de mano, resultó herido el Teniente legionario José María Alonso Magariños, el Cabo 1º Eduardo Jiménez Huertas y los legionarios Alfredo Guirado y Manuel Suarez.

Cinco días mas tarde, el 30 de noviembre, la 3ª Compañía, realizando la protección de un convoy que se dirigía al desembarcadero de la playa ya mencionada, sufrió un ataque sobre la vanguardia, que hizo pie a tierra y repelió el mismo. Mientras tanto, las dos Secciones que avanzaban retrasadas realizaron un movimiento de envolvimiento produciendo nueve muertos de las bandas armadas y la muerte del legionario Germán Taboada Guiña y, días más tarde, del bravo Capitán legionario de la 3ª Compañía, Venancio Pérez Guerra, veterano de las campañas de Marruecos y de la guerra civil. El 3 de diciembre se produjo una agresión al destacamento de Cabo Bojador. Finalmente los días 20, 21 y 22 de este mismo mes hubo ataques contra el Aaiún.

El mando decidió entonces consolidar las posiciones defensivas en las cuatro ciudades costeras, de esta forma, solo eran de temer ataques esporádicos a convoyes o golpes de dudoso éxito a las ciudades ya que el Ejército de Liberación carecía de organización militar suficiente para intentar un asalto en regla o un largo asedio sin Artillería. Hacia primeros de diciembre de 1957 se sabía que había ocupado todas las instalaciones de Tantan con 300 o 400 hombres y construido una posición en la meseta denominada Loma Artillera.

Tifariti estaba ocupado desde el día 16 y desde el 18 Smara. Las avanzadas enemigas se encontraban en Lemlihas, a 30 Km,s al sur de Aaiún sobre el río Jat, mientras que había un grupo de unos 100 hombres en la cadena de dunas próxima a Aaiún, pero la mayor parte de las bandas estaba a lo largo de la Saguia, en Tafudart, Tuifidiret, Ain Najla y Sidi Hamed Larosi, así como en Raudat el Hach, al norte de Smara, dominando la pista de este poblado hacia Aaiún, esperando el desplazamiento de fuerzas españolas. Pronto encontrarían una ocasión muy propicia para realizar una emboscada a la XIII Bandera en la zona de Edchera.

El combate de Edchera

En efecto, unos días más tarde tuvo lugar el combate de Edchera. Fue el 13 de enero de 1958, donde intervino la XIII Bandera y dentro de ella la 2ª Compañía en el ataque frontal y la 3ª en el envolvimiento que hizo por el flanco izquierdo (norte). En el mismo perdieron la vida o fueron heridos en combate varios legionarios de los que habían venido de Larache con la 3ª Cía de la VII Bandera, como es el caso, entre otros, del Tte. Gamborino de esta Compañía. Así nos describe el combate de Edchera el General Mariñas:

 

 

“El día 13 de enero de 1958, la XIII Bandera al mando del Comandante Rivas Nadal, salió de El Aaiún a las 7 de la mañana, ahora por la orilla derecha de la Saguia, en dirección a Edchera, con la misión de ejecutar un reconocimiento sobre esta zona y obtener información de contacto. En vanguardia marchaba la 2ª Compañía, al mando del Capitán Jáuregui, con la misión de alcanzar rápidamente el paso de Edchera por el este. La Compañía, mandada por el Teniente Vizcaíno, progresaba por el mismo borde de la Saguia cubriendo el flanco derecho del dispositivo. La 1ª Compañía, del Capitán Girón Mainar, en reserva, vigilaba el flanco este. La 5ª Compañía, de apoyo, mandada por el Capitán Villar, contaba con 1 pelotón de ametralladoras y 1 Sección de morteros de 81, ya que el resto de las armas habían sido asignada a las Compañías de fusiles.

La Bandera progresaba rápidamente por los llanos de Ammat Amasir y tras rebasar el pozo de Bujcheibia y encontrándose a unos 2.000 metros de Edchera, recibió los primeros disparos de un enemigo que ocupando bastante frente estaba perfectamente cubierto de vistas y fuegos aprovechando las trincheras y oquedades en el borde este de la Saguia. En la otra orilla, en la zona del Meseied había otro grupo que intervino con posterioridad. La Compañía de vanguardia avanzó para establecer contacto con el enemigo y fijarlo, por lo que la Sección del Teniente Gamborino marchaba en primer escalón y estaba dotada de vehículos ligeros, se lanzó a toda velocidad sobre el adversario, siendo detenida enseguida por el intenso fuego que recibió a resultas del cual fue muerto su Teniente.

La Bandera inició un movimiento de envolvimiento por el sur que llevó a cabo la 1ª Compañía, mientras la 2ª y 3ª fijaban al adversario. Estas, a pesar de la fortísima resistencia que encontraron, avanzaron hasta alcanzar una línea jalonada por el borde de la Saguia a unos 100 ó 300 m de las posiciones enemigas. No obstante, el Capitán Jáuregui, con la Sección del Teniente Carrillo, logró adelantarse y alcanzar el paso, llegando hasta el fondo de la Saguia en una zona en que su lecho estaba salpicado de numerosos y pequeños montículos, mientras que la otra Sección de la Compañía, mandada por el Teniente Ochoa, intentaba sin éxito el asalto sobre una de las pequeñas alturas al oeste de la entrada del paso.

El Capitán Jáuregui, llevado de un enorme espíritu de acometividad y tratando de impedir el posible repliegue del contrario a través del cauce hacia Tafudart, siguió avanzando con sus legionarios, teniendo que sostener un violentísimo combate a corta distancia con un núcleo que los envolvió al que se añadió otro muy numeroso que descendió del Meseied, muriendo él y todos los hombres que le seguían.

Mientras tanto la 3ª Compañía que, como dijimos anteriormente, marchaba flanqueando por el mismo borde este de la Saguia, al alcanzar un gran espolón que se adentraba sobre su cauce, recibió un fuego muy nutrido del enemigo, resultando muerto el Teniente Gómez Vizcaíno y herido el Teniente Lafuente. A continuación, el adversario intentó desbordar a la Compañía por el norte, por lo que se decidió sacar a la 1ª Compañía de la posición alcanzada al sur de Edchera, dándole la misión de reforzar a la 3ª al mismo tiempo que una de sus Secciones, la del Brigada Fadrique, fue asignada a la Compañía del Capitán Jáuregui. El enemigo, cuyos efectivos se estimaron en unos 500 hombres, rompió el contacto durante la noche debido al enorme quebranto sufrido, retirando el armamento de sus bajas.

En el reconocimiento efectuado al amanecer se evacuaron a nuestros muertos y se encontraron unos 50 cadáveres del adversario estimándose que sufrió otras 200 bajas más. Por nuestra parte hubo que lamentar las muertes del Capitán Jáuregui, Tenientes Gómez Vizcaíno y Martín Gamborino, Brigada Fadrique, Sargentos Simón González, Arroyo y Fernández Valverde, 4 Cabos primeros, 4 Cabos y 22 legionarios, en total 37 muertos. Heridos: 2 Tenientes, 2 Sargentos, 3 Cabos primeros, 6 Cabos y 37 legionarios, en total 50. A estas bajas hay que sumar las de 1 Cabo primero muerto y un Cabo herido de la 2ª Compañía de la IV Bandera que había acudido a reforzar a la XIII. Por esta acción les sería concedida la Cruz Laureada de San Fernando al Brigada Francisco Fadrique Castromonte (un veterano del 3er Tercio) y al legionario Juan Maderal Oleaga”.

Por su parte, el Comandante Cruz, que entonces era Sargento y conocía personalmente a muchos de los procedentes del 3er Tercio que combatieron en Edchera, nos aporta la siguiente información de esta acción:

“El 13 de enero de 1.958 fue la 3ª Sección de la 1ª Compañía de la XIII Bandera la que padeció el mayor número de bajas. La mandaba el luego laureado Brigada Fadrique y a ella pertenecía el también laureado en la misma acción Maderal Oleaga. En ese combate murieron, además de los dos citados, mi Cabo 1º instructor Germán Hevia Vallina, el Cabo 1º Jaime, una institución de la VII Bandera, y otros 32 hombres más, amén de otros tantos heridos. Incluso también murió el perro Disciplina, cedido a la 3ª por mi Compañía (la 5ª de máquinas). El Teniente Martín Gamborino, también procedente del 3er Tercio, participó en el combate, al igual que otros muchos, como observador impotente y su muerte se produjo de forma fortuita, un rebote. En el combate de Edchera tomaron parte amigos míos con experiencia en acciones de nuestra Guerra Civil y en la División Azul”.

Por último, del libro La última Guerra de Africa del General Casas de la Vega, que ha estudiado con rigor y escrito mucho sobre ésta y otras operaciones en lo que fue el África Occidental española, extraemos la siguiente síntesis:

“La operación era necesaria. La Bandera no llevaba Artillería; su base de fuego era, pues, inconsistente. La reacción de la 2ª Cía ante los primeros disparos fue atacar en una zona donde al final todas las ventajas fueron para la defensa con un enemigo más superior y preparado de lo previsto y muy difícil de descubrir, y, por tanto, de batir. La maniobra de envolvimiento fue finalmente contrarrestada y acabó prácticamente toda la Bandera empeñada en línea.

El repliegue ordenado ni se cumplió, probablemente debido a fallos en las transmisiones, ni tampoco podía cumplirse por la precisión del fuego enemigo. Sin embargo, el espíritu de fuego, de combatividad, de sacrificio y de muerte sí que se llevó en toda plenitud. No fue este sacrificio legionario estéril. A partir de Edchera supieron el Gobierno, las Fuerzas Armadas y las unidades allí destacadas contra qué enemigo combatíamos, su calidad y cantidad y, sobre todo, qué medios y qué articulación táctica se precisaba para su aniquilamiento. Dos laureadas individuales, en las personas del Brigada Fadrique y del legionario Maderal, enriquecieron la historia de la Legión. En total se produjeron 107 bajas, 43 muertos y 64 heridos”

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