Destacamentos de la IX en el Sáhara

 LA 3 CÍA Y IX BRA EN EL CONFLICTO DE IFNI-SAHARA, 1956-1958

LOS DESTACAMENTOS DE LA IX BRA EN EL SAHARA

El campamento de Aargub

Según hemos visto tras unos recorridos con tiros por diferentes partes del desierto, incluida la zona norte, la IX Bandera se estableció en Aargub, de modo que una Compañía de fusiles permanecía junto a la Plana Mayor en el campamento, otra desplegaba en el perímetro defensivo y la tercera destacaba una Sección a cada uno de los puestos de Bir-Enzaran, Ausert y Tichla. Aargub en hassanía significa cantil pues el campamento se encuentra al píe de un acantilado al otro lado de la bahía del Río de Oro. Un embarcadero permitía ir por mar a Villa Cisneros. El Tte. Franco de la IX Bandera del 3er Tercio en el libro Sahara 1958 nos describe el campamento de Aargub:

“Me había imaginado otra cosa, más extenso, más casas. No era un fuerte sahariano ni un cuartel como sería después por largo tiempo. Había una edificación central con un patio interior, un pozo cegado, del que posiblemente pudo manar agua dulce en época de fuertes lluvias, pero que por la proximidad al mar se había desechado. Cinco estancias separadas por muros de adobe completaban aquel conato de fuerte. En una vivían un Oficial de Policía Indígena y dos Tenientes de automóviles y talleres, en otra similar se alojaron los cinco Capitanes de la Bandera. La habitación más grande, con vistas al mar, se destinó a comedor de Oficiales y una contigua serviría de dormitorio de Oficiales. Por último, otra, albergaba el botiquín y una pequeña enfermería con cuatro o cinco camas que, posteriormente, hubo que ampliar con literas de a tres.

Al otro lado de la vaguada había una hilera de huevos que se prolongaba hasta la playa y, junto a ésta, la única edificación formal, construida al estilo saharaui por fuera pero que interiormente era una vivienda en condiciones europeas donde podía vivir una familia. Era el único habitáculo amueblado. Los legionarios se aposentaron primero en tiendas Cima y, poco después, en las cónicas que, con charnaques y colchonetas de borra, suponían una leve mejora en la calidad de vida errante que durante varios meses habían llevado por el desierto. El agua seguiría siendo suministro crítico, pero estaba el mar a pie de planta y con un jabón especial se resolvía el aseo personal”.

El fuerte de Ausert

Respecto al destacamento de Ausert, según lo dicho, una Sección del Tercio se destacaba periódicamente para reforzar a una Compañía del Grupo Nómada La Gándara que guarnecerá el fuerte. Ausert estaba rodeado por varios círculos de montañas negras, basálticas, de unos 200 m. de altitud, con un contraste impresionante entre la arena clara y las rocas negras. Disponía de un pozo de agua dulce, permanente y abundante, el Hasi Ausert, de 10 m de profundidad provisto de brocal. José Falcó nos describe en el libro Sahara 1958 como era aquella zona desértica rodeada de montañas negras:

“Los antiguos fuertes del Sahara surgieron junto a los pozos, no se cavó el pozo después de construir el fuerte. Esta es la razón por la que había que disculpar la torpeza táctica del que eligió donde se asentaría Ausert rodeado de alturas considerables por un cerco en forma de herradura y, en su centro geométrico, la construcción de recios muros de piedra negra extraída de sus propias montañas. El puesto ofrecía un objetivo inmóvil para un simple mortero de calibre 81mm. o superior, que en un radio de unos 2000 m. podría batirlo e ir cambiando de asentamiento a sus anchas. Distaba unos 260 km. de Aargub y 200 km. de Villa Cisneros y estaba en el punto medio de una línea que uniera Bir Enzaran y Tichla (el puesto más meridional del Subsector Sur). Estos dos puestos estaban sin embargo situados en unas enormes llanuras donde parecía imposible fueran sorprendidos, aún de noche, ni ser hostigados con fuegos lejanos por carecer el atacante de la protección que en Ausert le ofrecían las montañas.

Ausert no era más bonito que Tichla ni más feo que Bir Enzaran, era distinto. Contrastaba su enorme mancha de piedra negra sobre el uniforme color de la arena. Alguien lo comparó con una enorme cacerola como para cocer a todo ser viviente que estuviera en su interior, pero la realidad es que también era como un gran recipiente de recogida de aguas, que en época de lluvias bajaba de las alturas para filtrarse en el subsuelo y hacer reverdecer a taljas cincuentenarias. Prueba de ello era el pozo de gran calidad del que se abastecían todas las tribus de la zona. Al Teniente Franco le causó buena impresión aquel capricho pictórico de arena y negro con tonos verdes y, en medio, el toque blanco del fuerte, cabecera de la citada Compañía de Nómadas.

La defensa perimetral de Ausert consistía en una primera línea de subelementos de resistencia, con su triple alambrada a modo de posición erizo, una segunda línea constituida por la muralla de piedra negra a medio construir y, en su interior, como último reducto, el primitivo fuerte. El fallo o punto débil era que el pozo quedaba fuera del recinto, aunque eso sí, fácilmente batible con el fuego propio llegado el caso. Ausert era igualmente una cacerola desde el punto de vista táctico, aunque sus murallas ofrecieran una virtual protección moral. Otra característica diferencial de este puesto es que no tenía población indígena en sus inmediaciones, aunque todos los días había trashumantes alrededor del pozo, solo unas pocas jaimas albergaban familias de los policías saharauis como presencia testimonial de los numerosos frigs que había en torno a otros fuertes del interior”.

El puesto deTichla

En cuanto a Tichla nos dice:

“Era el puesto militar más meridional del Subsector Sur, a unos 160 km. de Ausert y 30 de la zona francesa (Mauritania). Estaba comunicado por unas pistas en buenas condiciones con Bir Gandus al oeste y en su misma latitud y Zug al este. Estos dos puestos se encontraban sin guarnición europea en 1958. Podría pensarse que se trataba de un nudo de comunicaciones, pero el lector ya había intuido que en el Sahara se hace camino al andar de pozo a pozo. Por la proximidad con la frontera eran muy frecuentes las visitas de Patrullas de Oficiales franceses y las relaciones eran francamente cordiales. Su guarnición la constituía una Sección de fusiles del Tercio y un Pelotón de Policía Indígena dependiente de la Compañía Montada. El Teniente que le tocaba este puesto ostentaba durante su permanencia el mando pleno y su autonomía era casi absoluta. Tichla era un cauce seco que daba nombre al fuerte que, como todos, se construyó junto a un pozo, única ubicación posible para subsistir. Tenía su propio campo de aterrizaje y estafeta quincenal”.

El pozo del cristiano: Bir Enzaran

Por último la IX Bandera del 3er Tercio también mantuvo en 1958 una Sección destacada en Bir Enzarán (el pozo del cristiano) pues según se decía lo había excavado un cristiano, de ahí su nombre. Tenía unos 85 m. de profundidad y para sacar agua había que valerse de un procedimiento primitivo, casi bíblico. Un camello tiraba de una maroma, de cuyo extremo opuesto pendía una girba, recipiente de considerable capacidad, como si fuera un odre con un aro de madera por gollete.

Bir Enzaran se encontraba en medio de una inmensa llanura a unos 180 Km. al NE. de Villacisneros.

 

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